Las desproporcionadas mujeres de Arturo Elena, en el Museo del Traje
Por MDO/E.P.
viernes 08 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 09/01/2010 19:23h
El ilustrador Arturo Elena presenta un total de 52 de sus creaciones para el mundo de la moda. Sus máximas son el realismo y la perfección. Las imágenes del artista de mujeres irreales y desproporcionadas en las que prima "el detalle, la estilización y el divertimento" podrán verse hasta el 10 de enero en el Museo del Traje.
'Arturo Elena. 25 años de Ilustración' reúne la obra gráfica del artista aragonés, quien tras veinticinco años de intenso recorrido ha trabajado para grandes firmas de moda como Roberto Verino, Victorio&Lucchino, Loewe, The Extreme Collection, Lemoniez, Tejidos Rafael Matías, Chanel, Rio Dayne o Custo Barcelona.
Atraído por las obras de pintores clásicos como Velázquez, Rafael Mengs, Sargent, Boldini, Sorolla o Sert, e influenciado por los ilustradores René Gruau y Steffano Canulli, Arturo Elena realiza en esta muestra un recorrido por la evolución de su obra.
Su técnica está basada en la experiencia de dibujar con rotuladores profesionales, que con los años le han hecho descubrir cómo hacer reales diferentes texturas, como superficies metalizadas, piel de animales o la piel del rostro de sus modelos. Siempre con un objetivo: "encontrar el mayor realismo posible".
Estilización como divertimento
"Busco el realismo y la perfección", afirmó Arturo Elena, quien no obstante reconoció que sus figuras de mujeres sofisticadas, elegantes y estilizadas (como "divertimento") "son irreales y desproporcionadas". La exposición muestra las obras de forma cronológica, y en ella pueda apreciarse la evolución de su técnica. "Visualizo las imágenes, el trabajo más complicado; hago los bocetos y luego los originales", explicó.
Se siente "más satisfecho" de sus ilustraciones más recientes, en las que las modelos siguen estilizadas pero tienen manos y pies más pequeños. Los rostros dibujados en los años 90 tiene "más agresividad", mientras que los más modernos poseen "rasgos más femeninos". Para el artista, el realismo es su meta. Además, realiza todo el proceso creativo de forma manual, sin utilizar programas de ordenador.